
Apenas había llegado la noche anterior a Las Vegas, estaba cansada por el cambio de horario y estaba echada en mi cama jugando en mi teléfono. Estaba aburrida y mientras que me quedaba dormida le eché un ojo a mis redes sociales.
Entré a mi cuenta de Facebook y me puse a revisar las publicaciones. Mientras lo hacía una publicación de Facebook Dating apareció repentinamente, ya lo había visto antes, pero no le había echo caso. Algo me dijo que ingresara y cree una cuenta. Me quedé con la mente en blanco por un momento, pensé y finalmente decidí a hacerlo.
Ya en la aplicación y mientras completaba los campos del nuevo perfil pensaba si encontraría a alguien interesante para conversar y luego me pregunté qué iba a hacer/decir si alguien me pedía salir en una cita. Me detuve por unos minutos, respiré profundo y seguí hasta terminar el perfil y entonces comenzaron a llegar las solicitudes para charlar.
Era divertido que tuviera varias solicitudes, pero había algunos momentos en que no sabía qué conversar así que dejaba de responder los mensajes. Antes de enviar una solicitud revisaba el perfil de la persona. Así pasé uno tras otro perfil. De pronto alguien dejó un mensaje en una de mis fotos: “hi there. How are you”.
Revisé su perfil, su descripción, sus hobbies y toda la información que había escrito; además de cada una de sus fotos. Algo me llamó la atención, y fueron las fotos con sus perros pero además en el perfil decía que su perro de servicio iba a donde él iba. Sonreí, me pareció tierno, me dió algo de curiosidad conocer una persona con un perro de servicio, cómo es eso, cómo entrenas al perro para que sea un apoyo para una persona en peligro de cualquier tipo, tenía muchas preguntas por hacer acerca de eso. Amo a los animales y mi favorito es el perro. No hacía algunos meses había perdido a mi cachorra, había llorado mucho, estaba de duelo aún y me sentía enternecida por conocer a una persona que le guste también los perros.
Miraba una y otra vez el perfil y las fotos, me quedé nuevamente en blanco por unos minutos, me paré a comer y charlar con mi amiga y después de un tiempo volví a mi teléfono y esperé todavía unos minutos más para responder el mensaje.


